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Desobediencia y caída del hombre

Y la serpiente era más astuta(A) que cualquiera de los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: «No comeréis de ningún árbol del huerto»? Y la mujer respondió a la serpiente: Del fruto de los árboles del huerto podemos comer; pero del fruto del árbol que está en medio del huerto, ha dicho Dios: «No comeréis de él, ni lo tocaréis, para que no muráis(B)». Y la serpiente dijo a la mujer: Ciertamente no moriréis(C). Pues Dios sabe que el día que de él comáis, serán abiertos vuestros ojos y seréis como Dios, conociendo el bien y el mal(D). Cuando la mujer vio que el árbol era bueno para comer, y que era agradable[a] a los ojos, y que el árbol era deseable para alcanzar sabiduría[b], tomó de su fruto y comió; y dio también a su marido que estaba con ella, y él comió(E). Entonces fueron abiertos los ojos de ambos, y conocieron que estaban desnudos(F); y cosieron hojas de higuera y se hicieron delantales[c].

Sentencia por el pecado y promesa de redención

Y oyeron al[d] Señor Dios que se paseaba(G) en el huerto al fresco[e] del día; y el hombre y su mujer se escondieron(H) de la presencia del Señor Dios entre los árboles del huerto. Y el Señor Dios llamó al hombre, y le dijo: ¿Dónde estás(I)? 10 Y él respondió: Te oí[f] en el huerto, y tuve miedo(J) porque estaba desnudo, y me escondí. 11 Y Dios le dijo: ¿Quién te ha hecho saber que estabas desnudo? ¿Has comido del árbol del cual te mandé que no comieras? 12 Y el hombre respondió: La mujer que tú me diste por compañera[g] me dio del árbol, y yo comí(K). 13 Entonces el Señor Dios dijo a la mujer: ¿Qué es esto que has hecho? Y la mujer respondió: La serpiente me engañó(L), y yo comí. 14 Y el Señor Dios dijo a la serpiente:

Por cuanto has hecho esto,
maldita(M) serás[h] más que todos los animales,
y más que todas las bestias del campo;
sobre tu vientre andarás,
y polvo comerás(N)
todos los días de tu vida.
15 Y pondré enemistad
entre tú y la mujer(O),
y entre tu simiente y su simiente;
él te herirá en[i] la cabeza,
y tú lo herirás en el calcañar(P).

16 A la mujer dijo:

En gran manera multiplicaré
tu dolor en el parto[j],
con dolor darás a luz los hijos(Q);
y con todo, tu deseo será para tu marido,
y él tendrá dominio sobre ti(R).

17 Entonces dijo a Adán: Por cuanto has escuchado la voz de tu mujer y has comido del árbol del cual te ordené, diciendo: «No comerás de él»,

maldita(S) será[k] la tierra por tu causa;
con trabajo[l](T) comerás de ella
todos los días de tu vida.
18 Espinos y abrojos te producirá,
y comerás de las plantas[m] del campo.
19 Con el sudor de tu rostro
comerás el pan
hasta que vuelvas a la tierra(U),
porque de ella fuiste tomado;
pues polvo eres(V),
y al polvo volverás.

20 Y el hombre le puso por nombre Eva[n](W) a su mujer, porque ella era la madre de todos los vivientes. 21 Y el Señor Dios hizo vestiduras de piel para Adán y su mujer, y los vistió.

Castigo por el pecado

22 Entonces el Señor Dios dijo: He aquí, el hombre ha venido a ser como uno de nosotros(X), conociendo el bien y el mal; cuidado ahora no vaya a extender su mano y tomar también del árbol de la vida(Y), y coma y viva para siempre. 23 Y el Señor Dios lo echó del huerto del Edén, para que labrara la tierra de la cual fue tomado. 24 Expulsó, pues, al hombre(Z); y al oriente del huerto del Edén(AA) puso querubines(AB), y una espada encendida que giraba en todas direcciones, para guardar el camino del árbol de la vida(AC).

Footnotes

  1. Génesis 3:6 O, un deleite
  2. Génesis 3:6 O, hacer a uno sabio
  3. Génesis 3:7 O, fajas
  4. Génesis 3:8 Lit., la voz del
  5. Génesis 3:8 Lit., aire
  6. Génesis 3:10 Lit., Oí tu voz
  7. Génesis 3:12 O, para que estuviera conmigo
  8. Génesis 3:14 O, eres
  9. Génesis 3:15 O, te aplastará
  10. Génesis 3:16 Lit., y tu embarazo
  11. Génesis 3:17 O, es
  12. Génesis 3:17 O, dolor
  13. Génesis 3:18 Lit., la planta
  14. Génesis 3:20 I.e., viviente, o, vida

Parábolas sobre el reino

13 Ese mismo día salió Jesús de la casa(A) y se sentó (B)a la orilla del mar. Y se congregaron junto a Él grandes multitudes, por lo que subió a una barca(C) y se sentó; y toda la multitud estaba de pie en la playa.

Parábola del sembrador

Y les habló muchas cosas en parábolas(D), diciendo: He aquí, el sembrador salió a sembrar; y al sembrar, parte de la semilla cayó junto al camino, y vinieron las aves y se la comieron. Otra parte[a] cayó en pedregales donde no tenía mucha tierra; y enseguida brotó porque no tenía profundidad de tierra; pero cuando salió el sol, se quemó; y porque no tenía raíz, se secó. Otra parte[b] cayó entre[c] espinos; y los espinos crecieron y la ahogaron. Y otra parte[d] cayó en tierra buena y dio* fruto, algunas semillas a ciento por uno, otras a sesenta y otras a treinta(E). El que tiene oídos[e], que oiga(F).

Propósito de las parábolas

10 Y acercándose los discípulos, le dijeron: ¿Por qué les hablas en parábolas? 11 Y respondiendo Él, les dijo: Porque a vosotros se os ha concedido conocer los misterios del reino de los cielos, pero a ellos no se les ha concedido(G). 12 Porque a cualquiera que tiene, se le dará más, y tendrá en abundancia; pero a cualquiera que no tiene, aun lo que tiene se le quitará(H). 13 Por eso les hablo en parábolas; porque viendo no ven, y oyendo no oyen ni entienden(I). 14 Y en[f] ellos se cumple la profecía de Isaías que dice:

«(J)Al oír oiréis, y no entenderéis;
y viendo veréis, y no percibiréis;
15 porque el corazón de este pueblo se ha vuelto insensible[g]
y con dificultad oyen con sus oídos;
y sus ojos han cerrado,
no sea que vean con los ojos,
y oigan con los oídos,
y entiendan con el corazón,
y se conviertan,
y yo los sane(K)».

16 (L)Pero dichosos vuestros ojos, porque ven, y vuestros oídos, porque oyen. 17 Porque en verdad os digo que muchos profetas y justos desearon ver lo que vosotros veis, y no lo vieron(M); y oír lo que vosotros oís, y no lo oyeron.

Explicación de la parábola del sembrador

18 (N)Vosotros, pues, escuchad la parábola del sembrador. 19 A todo el que oye la palabra del reino(O) y no la entiende, el maligno viene(P) y arrebata lo que fue sembrado en su corazón. Este es aquel en quien se sembró la semilla junto al camino. 20 Y aquel en quien se sembró la semilla en pedregales, este es el que oye la palabra y enseguida la recibe con gozo; 21 pero no tiene raíz profunda en sí mismo, sino que solo es temporal, y cuando por causa de la palabra viene la aflicción o la persecución, enseguida tropieza y cae(Q). 22 Y aquel en quien se sembró la semilla entre espinos, este es el que oye la palabra, mas las preocupaciones del mundo[h](R) y el engaño de las riquezas(S) ahogan la palabra, y se queda sin fruto. 23 Pero aquel en quien se sembró la semilla en tierra buena, este es el que oye la palabra y la entiende, este sí da fruto y produce, uno a ciento, otro a sesenta y otro a treinta(T).

Parábola del trigo y la cizaña

24 Jesús les refirió otra parábola, diciendo: El reino de los cielos(U) puede compararse a[i] un hombre que sembró buena semilla en su campo. 25 Pero mientras los hombres dormían, vino su enemigo y sembró cizaña[j] entre el trigo, y se fue. 26 Cuando el trigo[k] brotó y produjo grano, entonces apareció también la cizaña. 27 Y los siervos del dueño fueron y le dijeron: «Señor, ¿no sembraste buena semilla en tu campo? ¿Cómo[l], pues, tiene cizaña?». 28 Él les dijo: «Un enemigo[m] ha hecho esto». Y los siervos le dijeron*: «¿Quieres, pues, que vayamos y la recojamos?». 29 Pero él dijo*: «No, no sea que al recoger la cizaña, arranquéis el trigo junto con ella. 30 Dejad que ambos crezcan juntos hasta la siega; y al tiempo de la siega diré a los segadores: “Recoged primero la cizaña y atadla en manojos para quemarla, pero el trigo recogedlo en mi granero(V)”».

Parábola del grano de mostaza

31 Les refirió otra parábola, diciendo: (W)El reino de los cielos es semejante a un grano de mostaza(X), que un hombre tomó y sembró en su campo, 32 y que de todas las semillas es la más pequeña; pero cuando ha crecido, es la mayor de las hortalizas, y se hace árbol, de modo que las aves del cielo vienen y anidan en sus ramas(Y).

Parábola de la levadura

33 Les dijo otra parábola: (Z)El reino de los cielos es semejante a la levadura que una mujer tomó y escondió en tres medidas[n] de harina hasta que todo quedó fermentado(AA).

34 Todo esto habló Jesús en parábolas a las multitudes, y nada les hablaba sin parábola(AB), 35 para que se cumpliera lo dicho por medio del profeta, cuando dijo:

Abriré mi boca en parábolas;
hablare de cosas ocultas desde la fundación del mundo(AC).

Explicación de la parábola del trigo y la cizaña

36 Entonces dejó a la multitud y entró en la casa(AD). Y se le acercaron sus discípulos, diciendo: Explícanos la parábola de la cizaña del campo(AE). 37 Y respondiendo Él, dijo: El que siembra la buena semilla es el Hijo del Hombre(AF), 38 y el campo es el mundo; y la buena semilla son[o] los hijos del reino(AG), y la cizaña son los hijos(AH) del maligno(AI); 39 y el enemigo que la sembró es el diablo, y la siega es el fin[p] del mundo[q](AJ), y los segadores son los ángeles. 40 Por tanto, así como la cizaña se recoge y se quema en el fuego, de la misma manera será en el fin[r] del mundo[s](AK). 41 El Hijo del Hombre(AL) enviará a sus ángeles(AM), y recogerán de su reino a todos los que son piedra de tropiezo[t] y a los que hacen iniquidad(AN); 42 y los echarán en el horno de fuego(AO); allí será el llanto y el crujir de dientes(AP). 43 Entonces los justos resplandecerán como el sol(AQ) en el reino de su Padre. El que tiene oídos[u], que oiga(AR).

Parábolas del tesoro escondido y la perla de gran valor

44 El reino de los cielos(AS) es semejante a un tesoro escondido en el campo, que al encontrarlo un hombre, lo vuelve a esconder, y de alegría por ello, va, vende todo lo que tiene(AT) y compra aquel campo.

45 El reino de los cielos(AU) también es semejante a un mercader que busca perlas finas, 46 y al encontrar una perla de gran valor, fue y vendió todo lo que tenía y la compró.

Parábola de la red barredera

47 El reino de los cielos(AV) también es semejante a una red barredera que se echó en el mar, y recogió peces de toda clase; 48 y cuando se llenó, la sacaron a la playa; y se sentaron y recogieron los peces buenos en canastas[v], pero echaron fuera los malos. 49 Así será en el fin[w] del mundo[x](AW); los ángeles saldrán, y sacarán[y] a los malos de entre los justos, 50 y los arrojarán en el horno de fuego(AX); allí será el llanto y el crujir de dientes(AY).

Parábola del dueño de casa

51 ¿Habéis entendido todas estas cosas? Ellos le dijeron*: Sí. 52 Y Él les dijo: Por eso todo escriba que se ha convertido en un discípulo del reino de los cielos es semejante al[z] dueño de casa que saca de su tesoro cosas nuevas y cosas viejas.

Jesús enseña en Nazaret

53 Y sucedió que cuando Jesús terminó estas parábolas, se fue de allí(AZ). 54 (BA)Y llegando a su pueblo, les enseñaba en su sinagoga(BB), de tal manera que se maravillaban(BC) y decían: ¿Dónde obtuvo este esta sabiduría y estos poderes milagrosos[aa]? 55 ¿No es este el hijo del carpintero? ¿No se llama su madre María, y sus hermanos(BD) Jacobo[ab], José, Simón y Judas? 56 ¿No están todas sus hermanas(BE) con nosotros? ¿Dónde, pues, obtuvo este todas estas cosas? 57 Y se escandalizaban a causa de Él(BF). Pero Jesús les dijo: No hay profeta sin honra, sino en su propia tierra y en su casa(BG). 58 Y no hizo muchos milagros[ac] allí a causa de la incredulidad de ellos.

Footnotes

  1. Mateo 13:5 Lit., Y otras
  2. Mateo 13:7 Lit., Y otras
  3. Mateo 13:7 Lit., sobre los
  4. Mateo 13:8 Lit., Y otras
  5. Mateo 13:9 Algunos mss. antiguos dicen: oídos para oír
  6. Mateo 13:14 O, para
  7. Mateo 13:15 Lit., se ha engrosado
  8. Mateo 13:22 O, siglo
  9. Mateo 13:24 Lit., fue comparado con
  10. Mateo 13:25 I.e., planta gramínea muy parecida al trigo
  11. Mateo 13:26 Lit., la hierba
  12. Mateo 13:27 Lit., De dónde
  13. Mateo 13:28 Lit., Un hombre enemigo
  14. Mateo 13:33 Gr., sata; un sato equivale aprox. a 13 litros
  15. Mateo 13:38 Lit., estos son
  16. Mateo 13:39 Lit., la consumación
  17. Mateo 13:39 O, siglo
  18. Mateo 13:40 Lit., la consumación
  19. Mateo 13:40 O, siglo
  20. Mateo 13:41 O, todo lo que ofende
  21. Mateo 13:43 Algunos mss. antiguos dicen: oídos para oír
  22. Mateo 13:48 O, vasijas
  23. Mateo 13:49 O, la consumación
  24. Mateo 13:49 O, siglo
  25. Mateo 13:49 O, separarán
  26. Mateo 13:52 Lit., a un hombre
  27. Mateo 13:54 O, milagros
  28. Mateo 13:55 O, Santiago
  29. Mateo 13:58 O, muchas obras de poder

Jesús, el buen pastor

10 En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que sube por otra parte, ese es ladrón y salteador(A). Pero el que entra por la puerta, es el pastor(B) de las ovejas. A este le abre el portero, y las ovejas oyen su voz(C); llama a sus ovejas por nombre y las conduce afuera(D). Cuando saca todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas lo siguen porque conocen su voz(E). Pero a un desconocido no seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz(F) de los extraños. Jesús les habló por medio de esta alegoría(G), pero ellos no entendieron qué era lo que les decía.

Entonces Jesús les dijo de nuevo: En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas(H). Todos los que vinieron antes de mí son ladrones y salteadores(I), pero las ovejas no les hicieron caso[a]. Yo soy la puerta(J); si alguno entra por mí, será salvo; y entrará y saldrá y hallará pasto. 10 El ladrón solo viene para robar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida(K), y para que la tengan en abundancia. 11 Yo soy el buen pastor(L); el buen pastor da su vida por las ovejas(M). 12 Pero el que es un asalariado y no un pastor(N), que no es el dueño de las ovejas, ve venir al lobo, y abandona las ovejas y huye, y el lobo las arrebata y las dispersa. 13 El huye porque solo trabaja por el pago[b] y no le importan las ovejas. 14 Yo soy el buen pastor(O), y conozco mis ovejas[c](P) y las mías me conocen, 15 de igual manera que el Padre me conoce y yo conozco al Padre(Q), y doy mi vida por las ovejas(R). 16 Tengo otras ovejas(S) que no son de este redil; a esas también me es necesario traerlas, y oirán mi voz, y serán un rebaño(T) con un solo pastor(U). 17 Por eso el Padre me ama, porque yo doy mi vida para tomarla de nuevo(V). 18 Nadie me la quita[d](W), sino que yo la doy de mi propia voluntad. Tengo autoridad para darla, y tengo autoridad para tomarla de nuevo(X). Este mandamiento recibí de mi Padre(Y).

Los judíos divididos otra vez

19 Se volvió a suscitar una división(Z) entre los judíos por estas palabras. 20 Y muchos de ellos decían: Tiene un demonio(AA) y está loco(AB). ¿Por qué le hacéis caso[e]? 21 Otros decían: Estas no son palabras de un endemoniado(AC). ¿Puede acaso un demonio abrir los ojos de los ciegos(AD)?

Jesús, uno con el Padre

22 En esos días[f] se celebraba en Jerusalén la fiesta de la Dedicación. 23 Era invierno, y Jesús andaba por el templo, en el pórtico de Salomón(AE). 24 Entonces los judíos(AF) le rodearon, y le decían: ¿Hasta cuándo nos vas a tener en suspenso? Si tú eres el Cristo[g], dínoslo claramente(AG). 25 Jesús les respondió: Os lo he dicho(AH), y no creéis; las obras que yo hago en el nombre de mi Padre, estas dan testimonio de mí(AI). 26 Pero vosotros no creéis porque no sois de mis ovejas(AJ). 27 Mis ovejas oyen mi voz(AK), y yo las conozco(AL) y me siguen; 28 y yo les doy vida eterna(AM) y jamás perecerán, y nadie las arrebatará de mi mano(AN). 29 Mi Padre que me las dio es mayor que todos[h], y nadie las puede arrebatar de la mano del Padre. 30 Yo y el Padre somos uno[i](AO).

Los judíos amenazan a Jesús

31 Los judíos volvieron a tomar piedras para apedrearle(AP). 32 Jesús les dijo[j]: Os he mostrado muchas obras buenas que son del Padre. ¿Por cuál[k] de ellas me apedreáis? 33 Los judíos le contestaron: No te apedreamos por ninguna obra buena, sino por blasfemia(AQ); y porque tú, siendo hombre, te haces Dios(AR). 34 Jesús les respondió: ¿No está escrito en vuestra ley(AS): «Yo dije: sois dioses(AT)»? 35 Si a aquellos, a quienes vino la palabra de Dios, los llamó dioses (y la Escritura no se puede violar), 36 ¿a quién el Padre santificó(AU) y envió al mundo(AV), vosotros decís: «Blasfemas», porque dije: «Yo soy el Hijo de Dios(AW)»? 37 Si no hago las obras de mi Padre(AX), no me creáis; 38 pero si las hago, aunque a mí no me creáis, creed las obras(AY); para que sepáis y entendáis[l] que el Padre está en mí y yo en el Padre(AZ). 39 Por eso procuraban otra vez prenderle(BA), pero se les escapó de entre las manos(BB).

40 Se fue de nuevo al otro lado del Jordán, al lugar donde primero había estado bautizando Juan(BC), y se quedó allí. 41 Y muchos vinieron a Él y decían: Aunque Juan no hizo ninguna señal[m](BD), sin embargo, todo lo que Juan dijo de este(BE) era verdad. 42 Y muchos creyeron en Él allí(BF).

Footnotes

  1. Juan 10:8 Lit., no los oyeron
  2. Juan 10:13 Lit., porque es un asalariado
  3. Juan 10:14 Lit., las mías
  4. Juan 10:18 Algunos mss. antiguos dicen: me la ha quitado
  5. Juan 10:20 Lit., le escucháis
  6. Juan 10:22 Lit., Entonces
  7. Juan 10:24 I.e., el Mesías
  8. Juan 10:29 Algunos mss. antiguos dicen: Lo que mi Padre me ha dado es mayor que todo
  9. Juan 10:30 Lit., (neutro) una unidad o una misma esencia
  10. Juan 10:32 Lit., respondió
  11. Juan 10:32 Lit., cuál obra
  12. Juan 10:38 Lit., que sepáis y sigáis sabiendo
  13. Juan 10:41 O, ningún milagro

Consejos a los ancianos de la iglesia

Por tanto, a los ancianos entre vosotros(A), exhorto yo, anciano como ellos(B) y testigo de los padecimientos de Cristo(C), y también participante de la gloria que ha de ser revelada(D): pastoread el rebaño de Dios entre vosotros(E), velando por él, no por obligación(F), sino voluntariamente, como quiere Dios; no por la avaricia del dinero[a](G), sino con sincero deseo; tampoco como teniendo señorío(H) sobre los que os han sido confiados[b], sino demostrando ser[c] ejemplos del rebaño(I). Y cuando aparezca el Príncipe de los pastores[d](J), recibiréis la corona inmarcesible(K) de gloria(L). Asimismo, vosotros los más jóvenes, estad sujetos a los mayores[e](M); y todos, revestíos de humildad en vuestro trato mutuo(N), porque Dios resiste a los soberbios, pero da gracia a los humildes(O).

Consejos para la iglesia

Humillaos(P), pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que Él os exalte a su debido tiempo, echando toda vuestra ansiedad sobre Él, porque Él tiene cuidado de vosotros(Q). Sed de espíritu sobrio(R), estad alerta(S). Vuestro adversario, el diablo(T), anda al acecho como león rugiente(U), buscando a quien devorar. Pero resistidle[f](V) firmes en la fe(W), sabiendo que las mismas experiencias de sufrimiento(X) se van cumpliendo en vuestros hermanos[g] en todo el mundo. 10 Y después de que hayáis sufrido un poco de tiempo(Y), el Dios de toda gracia(Z), que os llamó(AA) a su gloria eterna en Cristo(AB), Él mismo os perfeccionará(AC), afirmará(AD), fortalecerá y establecerá. 11 A Él sea el dominio por los siglos de los siglos(AE). Amén.

Saludos finales

12 Por conducto(AF) de Silvano, nuestro fiel hermano (porque así[h] lo considero), os he escrito brevemente(AG), exhortando y testificando que esta es la verdadera gracia de Dios(AH). Estad firmes en ella(AI). 13 La[i] que está en Babilonia, elegida juntamente con vosotros, os saluda, y también mi hijo Marcos(AJ). 14 Saludaos unos a otros con un beso de amor fraternal(AK).

La paz sea con todos vosotros, los que estáis en Cristo(AL).

Footnotes

  1. 1 Pedro 5:2 O, por ganancias deshonestas
  2. 1 Pedro 5:3 Lit., sobre los repartidos
  3. 1 Pedro 5:3 O, convirtiéndoos en
  4. 1 Pedro 5:4 O, Pastor Supremo
  5. 1 Pedro 5:5 O, ancianos
  6. 1 Pedro 5:9 Lit., Al cual resistid
  7. 1 Pedro 5:9 Lit., vuestra fraternidad
  8. 1 Pedro 5:12 Lit., como
  9. 1 Pedro 5:13 Algunos mss. dicen: La iglesia

La mujer, el dragón y el niño

12 Y una gran señal(A) apareció en el cielo(B): una mujer(C) vestida del sol(D), con[a] la luna debajo de sus pies, y una corona de doce estrellas sobre su cabeza; estaba encinta, y gritaba*(E), estando de parto y con dolores de alumbramiento. Entonces apareció otra señal en el cielo(F): he aquí, un gran dragón rojo(G) que tenía siete cabezas(H) y diez cuernos(I), y sobre sus cabezas había siete diademas[b](J). Su cola arrastró* la tercera parte de las estrellas del cielo(K) y las arrojó sobre la tierra(L). Y el dragón(M) se paró delante de la mujer que estaba para dar a luz, a fin de devorar a su hijo(N) cuando ella diera a luz. Y ella dio a luz un hijo varón, que ha de regir[c] a todas las naciones[d] con vara de hierro(O); y su hijo fue arrebatado hasta Dios y hasta su trono(P). Y la mujer huyó al desierto, donde tenía* un lugar preparado por Dios, para ser sustentada[e] allí, por mil doscientos sesenta días(Q).

Entonces hubo guerra en el cielo: Miguel(R) y sus ángeles combatieron contra el dragón(S). Y el dragón y sus ángeles lucharon(T), pero no pudieron vencer[f], ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue arrojado el gran dragón(U), la serpiente antigua(V) que se llama el diablo y Satanás(W), el cual engaña al mundo entero[g](X); fue arrojado a la tierra(Y) y sus ángeles fueron arrojados con él. 10 Y oí una gran voz en el cielo(Z), que decía:

Ahora ha venido la salvación(AA), el poder y el reino de nuestro Dios(AB) y la autoridad de su Cristo[h], porque el acusador(AC) de nuestros hermanos, el que los acusa delante de nuestro Dios día y noche, ha sido arrojado. 11 Ellos lo vencieron(AD) por medio de la sangre del Cordero(AE) y por la palabra del testimonio de ellos(AF), y no amaron sus vidas, llegando hasta sufrir la muerte(AG). 12 Por lo cual regocijaos, cielos(AH) y los que moráis en ellos(AI). ¡Ay de la tierra y del mar(AJ)!, porque el diablo ha descendido a vosotros(AK) con[i] gran furor, sabiendo que tiene poco tiempo(AL).

13 Cuando el dragón(AM) vio que había sido arrojado a la tierra, persiguió a la mujer que había dado a luz al hijo varón(AN). 14 Y se le dieron a la mujer las dos alas de la gran águila(AO) a fin de que volara de la presencia[j] de la serpiente al desierto(AP), a su lugar, donde fue* sustentada por un tiempo, tiempos y medio tiempo(AQ). 15 Y la serpiente(AR) arrojó de su boca, tras la mujer, agua como un río, para hacer que fuera arrastrada por la corriente[k]. 16 Pero la tierra ayudó a la mujer, y la tierra abrió su boca y tragó el río que el dragón había arrojado de su boca. 17 Entonces el dragón se enfureció contra la mujer, y salió para hacer guerra(AS) contra el resto de la descendencia de ella(AT), los que guardan los mandamientos de Dios(AU) y tienen el testimonio de Jesús(AV).

Footnotes

  1. Apocalipsis 12:1 Lit., y
  2. Apocalipsis 12:3 O, coronas
  3. Apocalipsis 12:5 O, pastorear
  4. Apocalipsis 12:5 O, todos los gentiles
  5. Apocalipsis 12:6 Lit., para que la sustentaran
  6. Apocalipsis 12:8 O, no fueron lo suficientemente fuertes
  7. Apocalipsis 12:9 Lit., a toda la tierra habitada
  8. Apocalipsis 12:10 I.e., el Mesías
  9. Apocalipsis 12:12 Lit., teniendo
  10. Apocalipsis 12:14 Lit., del rostro
  11. Apocalipsis 12:15 Lit., el río

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